viernes, 27 de diciembre de 2013
econoblognet: COSTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL PERÚ
econoblognet: COSTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL PERÚ: El cambio climático causado por los Gases del Efecto Invernadero y el calentamiento global, le estarían costando al Perú, según estimac...
sábado, 28 de julio de 2012
PROBLEMÁTICA POBLACIONAL DE ANCASH
Fue
necesario que transcurrieran 70 años para que la población de Ancash se
multiplicara en 2.6 veces, desde 1940, cuando tenía 425 mil habitantes, hasta 1
millón 116 mil en 2010. Sin embargo, desde mediados de los sesentas el
crecimiento demográfico regional se viene desacelerando. Siguiendo el ritmo de
crecimiento de 0.55% anual en la actualidad, será necesario que pasen 126 años
para que se duplique la población ancashina y alcanzar los 2 millones 232 mil
habitantes. 8,300 nuevos habitantes se incorporan cada año a la población
regional, exigiendo todos sus derechos, pero algunos llegan sin suerte.
Según la definición de la Real
Academia Española (1), población es el conjunto de
personas que habitan la tierra o una división geográfica cualquiera; y la demografía,
es el estudio estadístico de una
colectividad humana, referido a un determinado momento o a su evolución. Su
número de habitantes se determina mediante un censo.
Los estudios de la población observan diversos aspectos del
comportamiento humano y están gobernados normalmente por las leyes de la probabilidad. Sus conclusiones bien pueden ser aplicables a algunas
regiones o países, aunque no con una certeza total. El presente artículo tiene
como propósito describir algunas características básicas de la población
ancashina, que pueden ser tenidas en cuenta para contribuir en la planificación
del desarrollo regional.
¿Cuántos
somos y a qué ritmo crecemos?
El departamento de Ancash, antes Huaylas hasta 1839, tiene aproximadamente
36 mil Km2 y ocupa el 12º lugar en tamaño de superficie en el país.
Posee 24 provincias y 166 distritos, ambos relativamente numerosos,
posiblemente debido a su difícil topografía y articulación vial, sobre todo en la
zona andina. Este espacio es el escenario donde habita su población.
Según los resultados
del Censo Nacional de Población y Vivienda de 2007 (a), la población total de
la Región Ancash alcanzó a 1 millón 64 mil habitantes, vale decir 3.8% de la
población nacional (27 millones 412 mil habitantes), con lo cual se ubicó como la décima región más poblada del país.
Desaceleración del crecimiento poblacional
Ancash tuvo en 1940 una
población de 425 mil habitantes, pero 70 años después, en 2010, acumuló 1
millón 116 mil, lo cual significa que logró multiplicarse en 2.6 veces, al
ritmo de 1.4% promedio al año, pero con una tendencia gradual a la
desaceleración (3).
En la actualidad, la
tasa de crecimiento poblacional es apenas 0.55% al año, lo cual ubica a la
Región en el penúltimo lugar del ranking nacional, tan sólo por encima de
Cajamarca pero muy por debajo del promedio nacional de 1.13% al año. Son pocas las provincias ancashinas en las cuales la población creció a un
ritmo promedio anual mayor al 1 %, entre ellas, Ocros, Huaraz, Casma, Santa y
Huarmey; las demás crecieron por debajo del promedio.
En el período
intercensal 1993–2007, luego de 14 años, la población regional se incrementó en
116 mil habitantes, es decir, en 8.3 mil habitantes por año, número que indica
la magnitud adicional de las necesidades humanas en la Región, tales como la
alimentación, el vestido, el cuidado de la salud, la educación, el empleo y
otras, las cuales crecen año por año y exigen ser satisfechas individual,
familiar o colectivamente por la sociedad.
Si bien la población
total de Ancash viene creciendo en términos absolutos, esto no ocurre en términos
relativos, pues viene mostrando, en el largo plazo, un franco proceso de
desaceleración, probablemente debido a la fuerte migración poblacional, alta
tasa de mortalidad especialmente infantil, entre otras posibles causas.
Densidad de población
La densidad poblacional de Ancash,
es decir el número de personas humanas que viven por Km2 de
superficie, es aproximadamente 30 y va en aumento, dado que en 1940 fue de 12. Las
provincias con mayor densidad son Santa (99 Habitantes/ Km2) y Huaraz, capital de la Región (con 60 personas por Km2), ambas son las
ciudades más grandes del departamento. Por contrapartida, Ocros, provincia eminentemente
rural, es la menos densa (apenas cuenta con 5 personas por Km2).
Población regional según sexo, edad y urbanismo
En Ancash prevalece ligeramente el sexo femenino (50,2
%), frente al masculino (49,8 %). Asimismo, prevalece la población urbana que
totalizó 683 mil habitantes (62%) y la rural, 381 mil (38%) en 2007. La tendencia muestra una reducción significativa de
la población rural frente a la urbana, al bajar de 43 % en 1993 a 38 % en el
año 2007, a diferencia de la población urbana que aumentó de 57% a 62% en el
mismo período. Resulta claro que el proceso de urbanización de la población ancashina
va en aumento. A futuro, las ciudades tendrán importancia trascendental en la
vida de los ancashinos.
Población Económicamente
Activa e Inactiva
La Población Económicamente Activa (PEA) de Ancash, vale decir la ocupada
en el proceso productivo y por cuyo trabajo recibe alguna retribución, asciende
a 364 mil personas, de las cuales 39% estarían ocupados y 3% desocupados y 58%
subocupados, según cifras de la ENAHO 2006. La PEA inactiva alcanza un 52%,
según el INEI. La PEA activa labora principalmente en la agricultura, ganadería
y pesquería (39%), seguida del comercio y los servicios diversos. La minería
acoge menos del 1% del total, a pesar de contribuir fuertemente en la formación
del PBI regional. No es precisamente rentable en términos de empleo masivo.
Población electoral
En 2007, la población en edad electoral de Ancash, según el INEI, alcanzó
a 495 mil personas, de las cuales 48%
eran varones y 52% mujeres (3). En la actualidad es probable que estas cifras
hayan aumentado en algo. Según estos datos, se siente el peso femenino en la
población electoral, gran parte de ello concentrado en la zona costa.
Emigrantes e Inmigrantes
Ancash es uno de las
regiones más expulsoras de población en el país. El flujo de emigrantes entre
2002-2007 fue de 67 mil personas que al irse eligieron como principales
destinos a Lima (70%), La Libertad y Callao. En contrapartida, el flujo de
inmigrantes en el mismo período totalizo 41 mil personas, los cuales arribaron
principalmente de Lima (47%), La Libertad, Piura y Huánuco. El saldo de la
migración ancashina ha sido y es, históricamente, negativo poniendo de
manifiesto el carácter expulsor del departamento. Es probable que los
emigrantes salgan del departamento en busca de mejores oportunidades de
desarrollo, al no hallarlos suficientemente en su propio terruño.
Mortalidad Infantil y esperanza de vida
Ancash exhibe una Tasa de Mortalidad Infantil de 21 por cada 1000 infantes
menores de 1 año. Aija es la provincia con mayor Tasa de mortalidad, pues en
esta provincia de cada mil infantes, mueren 42 antes de cumplir el primer año
de vida; en cambio Santa tienen unas menores
tasas (13 por 1000).
La esperanza de vida en Ancash es de 73 años en promedio; esto es, 70 años
para los varones y 75 para las mujeres que, no obstante su sacrificada labor, tienden
a vivir más que los varones (¡las
mujeres entierran a sus varones!).
La tasa de analfabetismo en el Área Rural es 26% y urbana, 6%. Esto
significa que, de cada 4 personas que habitan el campo, 1 no sabe leer ni
escribir. El problema sigue siendo álgido, sobre todo en la población quechua.
Pobreza y carencia de
servicio higiénicos en la población
La tasa de pobreza de Ancash es de 32%, según los últimos datos del INEI.
Entre 2004 a 2009 la pobreza se contrajo en 22%. Las provincias con mayor
índice de pobreza son Carlos Fermín Fitzcarrald, con 74%; y Antonio Raymondi
con 73%; en cambio la menor tasa de pobreza (19%) la tiene Santa.
17% es la proporción de la población que carece de servicios higiénicos, y
otros 12% sólo poseen pozo negro u letrina para eliminar sus propios desechos.
A modo de conclusión:
Si bien la población ancashina crece numéricamente en el largo plazo, en
los últimos años está frenando esa crecida por la alta mortalidad infantil, la fuerte
migración poblacional, entre otros factores; la gente está dejando el campo y
moviéndose más y más a las ciudades. Vive principalmente trabajando en la
actividad agropecuaria tradicional y los servicios comunales, ambos poco
retributivos en términos de remuneraciones. Hay un fuerte predominio del
subempleo. Hay sectores importantes de la población que padecen de la pobreza
extrema y no extrema, sobre todo en los Conchucos y otros lugares alejados. Las
mujeres son las que más sufren de este flagelo, pero a pesar de ello tienen una
mayor esperanza de vida y son electoralmente mayoritarias.
Por todo lo aquí visto, podemos decir que la problemática poblacional de
Ancash es álgida. Hay mucho que hacer por el bienestar de la población
ancashina, sobre todo por los niños y niñas más pobres, así como por sus madres
hoy aun excluidos del progreso y la abundancia de recursos del canon en el
gobierno regional y en los gobiernos locales
de Ancash.
Como Usted lo ve, las cifras no mienten. Sólo desnudan la realidad.
Referencias:
(3)
Ancash: resultados definitivos de los censos
nacionales. En INEI, y proyecciones http://www1.inei.gob.pe/perucifrasHTM/inf-dem/cuadro.asp?cod=3818&name=po01&ext=gif
Etiquetas:
desigualdad,
economía ancashina,
Ética y desarrollo,
Inequidad,
Nutrición,
política,
ricos y pobres
domingo, 24 de junio de 2012
ANOTACIONES SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA EN EL MUNDO
Han pasado 258 años que la Academia
de Dijon (1754) lanzó una inquietante pregunta y ofreció un premio para quien
lograra responderla de manera adecuada: ¿Cuál es el origen de la desigualdad
entre los hombres? ¿Es acaso la consecuencia de una ley natural? Desde entonces
muchos han intentado dar una respuesta y, en el futuro, probablemente seguirán haciéndolo.
Hay una inequitativa distribución del ingreso en el mundo: el 20% de la
población recibe el 74% de los ingresos totales mientras el restante 80% de la
población debe repartirse el 26% que queda.
“Poco antes de fin de año, el World Institute for Development Economics
Research (WIDER) de la Universidad de las Naciones Unidas en Helsinski, ha
publicado un nuevo estudio en el que se investiga de manera detallada la
distribución del ingreso, de la riqueza y su evolución hasta el año 2000,
tomando en cuenta un 94% de la población mundial. Con ello empieza a cerrarse
una gran laguna en la investigación, de la que se había justamente quejado el
gobierno federal alemán en su informe sobre la pobreza de 2006. En el bien entendido
de que una investigación sobre la riqueza de los ricos y super-ricos del mundo -y
sobre las fortunas privadas y el capital, bases del poder en el mundo actual-
es un hierro candente del que la ciencia social oficial ha querido
inveteradamente apartar sus dedos”.
Los pobres y los muy ricos
Ya hace algo más de 250 años que la
Academia de Dijon (1754) lanzó una pregunta y ofreció un premio para quien
lograra responderla de manera adecuada: ¿Cuál es el origen de la desigualdad
entre los hombres? ¿Es acaso la consecuencia de una ley natural? Jean Jacques
Rousseau se interesó por la cuestión y en respuesta escribió su obra Sobre el
origen de la desigualdad entre los hombres. Como Rousseau dejó apuntado, la
desigualdad social y política no es natural, no deriva de la voluntad divina,
ni tampoco es una consecuencia de la desigualdad natural entre los hombres. Por
el contrario, su origen es el resultado de la propiedad privada, de la
apropiación privada de la riqueza del mundo entero y de los beneficios privados
derivados de esa apropiación. Desde ese momento, tratar de explicar el origen
de la desigualdad social se ha convertido en una cuestión central para las
ciencias sociales, y también desde ese momento la crítica a la sociedad
burguesa apunta a señalar tanto la estructura de la desigualdad social como la
de la falta de libertad -íntimamente conectada con la desigualdad- de una
inmensa mayoría de personas en todo el mundo.
Ya es harto sabido que actualmente
miles de millones de personas están condenadas a subsistir con menos de un
dólar por día, y que la mitad de la población mundial vive con apenas 2 dólares
diarios. También sabemos que la desigualdad mundial aumenta rápidamente, y que
también crece la desigualdad entre “pobres” y “ricos” en el interior de los
países. En los tiempos de Rousseau –según dicen los datos— la desigualdad
económica entre las distintas regiones del mundo era menor. Desde 1800 la
situación ha variado radicalmente. A partir del año 1900, aproximadamente, se
ensanchó el hiato entre el nivel de ingreso medio en los países ricos del
“norte” y el de los países pobres del “sur”, hasta llegar a una proporción de 1
a 4. Un siglo después –en la era de la globalización, la proporción es de 1 a
30-.
El hierro candente
En consecuencia, en el mundo entero
crece la brecha entre ricos y pobres. Los estudios científicos sobre la
distribución de la riqueza y la pobreza son escasos. Los informes más actuales
sobre la evolución de los ingresos datan de 1998. La medición de la desigualdad
social mundial nunca ha sido un tema prioritario para el Banco Mundial y el
FMI. Sí lo ha sido para las Naciones Unidas. En su informe sobre el Desarrollo
Social Mundial del 2005, el Banco Mundial considera que la creciente
desigualdad económica entre las distintas regiones del mundo y dentro de los
mismos países, es una causa decisiva de la violencia y del peligro de guerra
(civil), y duda de que sea posible acercarse y menos aún alcanzar la meta para
el milenio fijada por la Conferencia Mundial de Copenhague de 1995: reducir a
la mitad la pobreza mundial.
Hace mucho que sabemos -por los
estudios en los diferentes países- que por lo general la distribución de la
riqueza es aún más desigual que la de los ingresos. Para tener un esquema
acabado de la desigualdad económica real, es necesario analizar ambos
parámetros. Los investigadores del estudio del WIDER lo han hecho por vez
primera. Gracias a su trabajo pionero, contamos finalmente con datos
medianamente fiables sobre la relación entre ricos y pobres, y sobre la riqueza
en el mundo de hoy. Se investigó la distribución global de la riqueza en la
población adulta en función del ingreso familiar (neto, luego de las
deducciones. El estudio llega hasta el año 2000; datos más recientes no están
disponibles a escala planetaria. WIDER sólo pudo contar con estadísticas
completas para un número relativamente pequeño de 18 países. Para un buen
número de otros países hubo que conformarse con datos de encuestas, los cuales,
como es obvio, tienen un tremendo inconveniente: las deudas y el patrimonio
financiero (particularmente inmobiliario) no se recogen por lo común de modo
completo, o sólo a un nivel muy bajo. Eso se refleja en las estimaciones de los
autores, que se vieron obligados a proyectar a 150 países los datos tomados de
38.
En la primera división de los ricos
Del material recogido se infiere lo
siguiente: el 90 por ciento de la riqueza mundial (ingreso familiar neto) está
concentrado en Norteamérica, Europa y en la región pacífico-asiática (Japón y
Australia). Sólo a Norteamérica –con un seis por ciento de la población adulta
del mundo— le corresponde un tercio del ingreso mundial; a la India, con más de
un 15 por ciento de la población adulta mundial, en cambio, sólo corresponde un
escaso uno por ciento. Pero también entre los países ricos del norte varía de
modo considerable el nivel de riqueza. Del 1 por ciento mundial de los ingresos
familiares privados más altos, a Irlanda le corresponde el 10,4 por ciento; a
Suiza, no menos del 34,8 por ciento; y a los EEUU (a causa de la notoria
incompletud de los datos acerca de los muy ricos), “solo” un 33 por ciento. A
lo que hay que añadir que a los grupos situados en la cúspide del 10 por ciento
de ingresos más altos en EEUU corresponde casi un 70 por ciento del ingreso
familiar privado de todo el país; en China, el 10 % en la cúspide detenta
exactamente un 40 por ciento.
Quien quiera pertenecer a la primera
división de los ricos de este mundo, debe disponer de una fortuna superior a
los 500.000 dólares. Este grupo de cabeza comprende en total unos 37 millones
de adultos. Desde el año 2000, sin embargo, la suma mínima para ascender a esa
categoría ha aumentado, según se estima, en un 32 por ciento.
De ahí se sigue que un buen 85 por
ciento de la riqueza mundial pertenece al decil más elevado. Para contarse en
ese grupo del 10% de los elegidos, hay que poseer, de promedio, cuarenta veces
más que el ciudadano promedio del mundo. En la mitad baja de esa pirámide, sin
embargo, la mitad de la población mundial adulta tiene que conformarse con un 1
por ciento de la riqueza mundial.
Tomemos la famosa tarta dilecta de
damas y caballeros conservadores que quieren convencerse –y convencernos— de
que cualquier redistribución es un sinsentido, puesto que, como es obvio, no se
puede distribuir más de lo que se produce. Traslademos la estructura de la
distribución mundial de la riqueza a un grupo de diez personas que se parten la
consabida tarta. Tenemos entonces que imaginarnos a un caballero que exige para
sí el 99% de la tarta, mientras que los otros nueve tienen que repartirse el
resto. Si la tarta fuera redistribuida, el caballero no se moriría, y los otros
nueve les iría visiblemente mejor.
Niña andina pobre.
¿Dónde están los ricos y los muy ricos
de la Tierra? Norteamérica, Europa, Japón y Australia ya fueron mencionados. En
EEUU, por ejemplo, viven el 37 por ciento de los muy ricos; luego viene Japón,
con un 27%. A Brasil, India, Rusia, Turquía y Argentina, les corresponde, a
cada uno, un escaso 1% del grupo de cabeza global; China tiene ya un 4.1 por
ciento de los ciudadanos más ricos del mundo. Según el estudio WIDER, en el año
2000 había ya 13.5 millones de personas que tenían más de un millón de dólares (notoriamente
más, pues, de lo que indican los estudios de los administradores de fortunas
Merrill-Lynch y Forbes), y exactamente 499 fortunas de más de mil millones de
dólares. Ahora serán bastantes más.
Referencia:
Tomado de Michael R. Krätke, analista político
especializado en problemas sociales y económicos que escribe regularmente en el
semanario alemán Freitag.
http://www.solidaridad.net/_empobrecidos_enriquecidosarticulo4429_enesp.htm
Etiquetas:
desigualdad,
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